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Una visión socialista sobre el pequeño comercio (1914)


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Jacques Thiolain (1848-1914) fue litógrafo, comerciante de madera y socialista. Fue elegido concejal en Dijon en el año 1896, pero entró en conflicto con sus compañeros. En 1907 formó parte de la organización secesionista conocida como el Grupo de Trabajadores Socialistas de Dijon, frente a la SFIO, y en relación con los anarquistas de la Bolsa de Trabajo. En 1908 se presentó a las elecciones municipales por este grupo, pero no salió elegido.Además, perteneció a la Sociedad de Librepensamiento de Dijon. Al final de su vida terminaría acercándose a la SFIO.

Pues bien, Acción Socialista tradujo un artículo de Tholain sobre el pequeño comercio y el socialismo, que glosamos en El Obrero, por las complejas relaciones entre el pequeño comerciante y la izquierda, una cuestión de permanente actualidad.

Para el socialista francés el pequeño comerciante era una víctima más del capitalismo. Todos los días veía aumentar todo tipo de cargas, licencias e impuestos que hacían disminuir sus ganancias, con una presión constante.

En ese contexto “el círculo de la competencia” se estrechaba cada vez más hasta que el pequeño comerciante se veía aprisionado entre la liquidación y la quiebra.

El pequeño comerciante no podía luchar contra la concentración del capital, contra las sociedades anónimas de producción, los grandes almacenes (las grandes superficies diríamos hoy), porque podían vender a precios más bajos quedándose con su clientela. Y eran los obreros consumidores los que también pagaban esa lucha de la competencia.

Thiolain expresaba que, en derecho, el comercio era un robo organizado y legalizado por un Código. Podía haber un comercio honrado, pero, al final había especulación. En su opinión, esto había que cambiarlo.

Por eso, Thiolain se dirigía al “amigo tendero”, recordándole que lo que le permitía vivir era que cada día el trabajador acudía a su establecimiento en busca de artículos necesarios o indispensables. Además, señalaba que todavía había que sentirse feliz cuando esos artículos no estaban falsificados por los grandes acaparadores capitalistas que los vendían, artículos nocivos para la salud pública, sin que el “Código” interviniese. Debemos recordar, en ese sentido, que en aquella época el fraude era grande, tanto en peso y precios como en calidad, generando problemas de salud también, como los concejales socialistas españoles, especialmente, los madrileños, denunciaron de forma constante en las primeras décadas del siglo XX.

Pero, además, Thiolain seguía dirigiéndose al pequeño comerciante, al “amigo tendero” que, en vez de unirse al trabajo, lo denigraba, arrojándole el reproche de que debía trabajar más en vez de ocuparse de la política, además de causarle horror el socialismo porque era sinónimo de reparto. En contrapartida, le recordaba al “amigo tendero” que no tardaría en verse obligado a reconocer que los socialistas tenían razón. ¿Por qué?

Pues porque las quiebras aumentaban de forma evidente, y los pequeños comerciantes para poder comer tendrán que ofrecerse a los “presidios capitalistas”, ya como empleados de los grandes almacenes, ya volviendo a un antiguo oficio, “ofreciéndose con rebaja contra los obreros colocados, sus antiguos clientes”.

La rebaja de salarios y el paro eran los resultados de no confraternizar con los trabajadores manuales.

El capitalismo, por lo tanto, era el común enemigo de unos y otros, por lo que abogaba por la unión para combatirlo, dentro de las organizaciones obreras.

Una vez vencido, los obreros, es decir, los productores, serían los que proveerían los productos, y los tenderos los que se dedicarían a la distribución. Así pues, la existencia de unos y otros estaba asegurada a través de la solidaridad común.

Hemos consultado los datos de nuestro autor en Le Maitron. Dictionnaire Biographique. Mouvement Ouvrier. Mouvement Social, en la red. El artículo en el segundo número de Acción Socialista, de marzo de 1914.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 

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