- El secretario general de CCOO, Unai Sordo, asegura que, además de los conflictos internacionales la inflación es consecuencia de la actuación de las empresas con poder de mercado que “incrementan los precios a las familias para mantener intactos sus beneficio”.
“Es un escándalo que este país no se puede permitir”. Unai Sordo hacía referencia así a la crisis inflacionaria del país, una de las muchas causas –junto a vivienda y salarios- que impulsan la huelga general del próximo 11 de noviembre. El secretario general de CCOO ha viajado a Valencia para mantener una serie de encuentros con delegados y delegadas del sindicato, y también con representantes del movimiento social valenciano.
Esta situación que no sólo se debe a las situaciones y con las coordenadas internacionales, “con la invasión de Ucrania, con la guerra en Oriente Medio, con la irrupción de estas fuerzas populistas de extrema derecha que están instalando el caos en el mundo”, explicó el líder sindical. Sino que “también es consecuencia de que las grandes empresas, las empresas españolas con poder de mercado, están incrementando los precios a las familias para mantener intactos sus beneficios empresariales”, zanjó.
En el polígono industrial Quart de Poblet de la ciudad del Turia, Sordo exigió subidas salariales entre el 4 y el 7% y, además, renovar el SMI al menos con una subida del 7% con un gran acuerdo estatal que facilite la negociación de los convenios colectivos. “Y no es presentable el bloqueo de esa negociación por parte de CEOE. Por tanto, la CEOE también es destinataria principal de esta huelga general”, concluyó.
“Solo con regulación no se corrige el drama de la vivienda”
En materia de vivienda, “un problema de primera magnitud”, el secretario general afirmó que las medidas regulatorias no servirán “por si solas” para corregir el drama de la vivienda en España: “Necesitamos una gran infraestructura pública de millones de viviendas a precios protegidos”.
Por ese motivo, Sordo ha exigido abaratar los precios de la vivienda de una forma drástica a lo largo de la próxima década, “no valen solo con medidas regulatorias”, ha enfatizado. El sindicato lleva años exigiendo una gran infraestructura pública de millones de viviendas a precios protegidos que permitan a millones de familias acceder a esos pisos. Sin esta infraestructura lo que se haga, en opinión del secretario general, “será como una aspirina ante una enfermedad terminal”.





