- La elevada inflación es uno de los motivos que aboca a la clase trabajadora a la movilización el próximo 11 de noviembre
El dato avanzado del IPC del mes de octubre se mantiene en el 4,9%, mismo dato que el mes de septiembre, manteniendo un nivel de inflación por encima del 4% tres meses de manera consecutiva. Una situación que ya está teniendo un impacto importante en el poder adquisitivo de la mayoría de la población trabajadora del país.
La crisis de precios del petróleo y sus derivados sigue provocando un incremento de los precios de los productos derivados del refino, un sector que sigue produciendo beneficios para sus accionistas de manera escandalosa. Esta misma semana hemos visto que los beneficios de Repsol baten récord con 5.006 millones de euros en lo que va de año, mientras los niveles de precios de los combustibles en los surtidores siguen por encima de 1,7 euros por litro.
Unos beneficios que se producen debido al incremento de los márgenes del refino, que han hecho que los precios de los derivados del petróleo crezcan por encima incluso del encarecimiento que ha tenido el Brent. Una política de mercado que acumula beneficios con el agravamiento de la crisis geopolítica y que requiere de medidas públicas impuestos extraordinarios sobre los beneficios del as energéticas cuyos ingresos se utilicen para compensar a las personas más afectados por este comportamiento de las petroleras, por ejemplo a través e bajadas de impuestos regresivos como el IVA de la luz o a través de compensaciones directas, como la prestación de 300€ para las rentas más bajas, propuesta por CCOO.
Una inflación que lastra la economía de las familias, que se come los incrementos salariales de los convenios colectivos y que empobrece a una población muy castigada por las diferentes crisis inflacionarias de los últimos años y por un mercado de la vivienda que ha disparado los precios, haciendo inaccesible el acceso a la vivienda a millones de personas, tanto en régimen de compra como alquiler.
La inflación alta de manera sostenida en los umbrales del 5% está provocando el bloqueo de la negociación de los convenios colectivos. Se ha producido un frenazo en la consecución de acuerdos con motivo de la alta inflación. Las empresas que en su mayoría están provocando el impacto inflacionario, imputando los incrementos de sus costes a los precios de los bienes y servicios que producen, haciendo recaer en las familias y sus rentas salariales el esfuerzo de esta crisis inflacionaria. Estas mismas empresas no quieren subir los salarios para hacer frente a los altos precios de consumo que provocan, abocando a la clase trabajadora a la movilización.
CCOO emplaza a las patronales a retomar la negociación del Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva, AENC, con el fin de impulsar el desbloqueo de los convenios y el incremento de los salarios. Así mismo, el sindicato exige al Gobierno de España que incremente el SMI en línea a la propuesta de los sindicatos con un incremento del 7%, que haga frente a una inflación instalada en los umbrales del 5% y permita recuperar el poder adquisitivo perdido en el año 2026 en el que se produjo un incremento del 3,1%, con IPC avanzado en octubre del 4,9%.
El día 11 de noviembre la huelga general tiene que dar respuesta a un modelo económico extractivo de rentas del trabajo para garantizar ingresos suficientes para la clase trabajadora y control de precios al consumo y la vivienda en el futuro inmediato. CCOO hace un llamamiento a las personas trabajadoras de todo el país a la huelga general el próximo 11 de noviembre.





