Adiós Franco, adiós
Si. Ha sido un año en el que el dictador Francisco Franco ha acaparado mucho espacio en titulares y textos. Y no lo merecía. Sí lo merecía el recuerdo de sus execrables actos, no su persona. Por eso, cincuenta años después de su muerte, es hora ya de que abandone nuestros pensamientos. Bastante presente estuvo en ellos durante demasiado tiempo. Vamos a intentarlo. Mas conjurar un mal para siempre, como es mi deseo, exige nombrarlo primero y ponerlo en fuga después.
- Publicado en Opinión
- Escrito por Rafael Fraguas