Expresidentes: entre la política y la mística agustiniana
- Escrito por Rosa Amor del Olmo
- Publicado en Opinión
“Hoy estoy aquí y el día 15 a quien quiera acordarse de que se acuerde, de que yo, aunque no sea físicamente estoy aquí y mucha mas intensidad que en el día de hoy” Mariano Rajoy, un 15 de julio por decir algo, pero puede ser cualquier día.
Hoy repasando por aquí y por allá, algunos apuntes de mística en torno a San Agustín, Fray Luis de León y Santa Teresa de Jesús, ha salido a mi paso en las redes, esta singular actuación de nuestro asombroso y venerado expresidente: Rajoy. Sí, Mariano ha ido mucho más allá, ha ido al entrenamiento del rapto místico con una de sus últimas alocuciones públicas. ¿Es un político o un profeta? Averigüémoslo.
Ha sido siempre Mariano Rajoy, un célebre hombre austero, inflexible. Al escucharle, sus acólitos españoleadores se transformaban todos ellos en habitantes que se sintieron tocados de un grande y ferviente deseo de regeneración nacional. Al hablar, él, acude al pueblo lo que podríamos llamar, la ¡Regeneración nacional! La industria y el comercio fundan un partido adversario con todas las viejas corruptelas. el Ateneo abrió una amplia información en que todos, políticos, artistas, literatos, clamaron contra el caciquismo, donde los oradores trinaban en los mitins contra la inmoralidad administrativa...
Esta nueva figura del Político Místico conlleva en sí, una forma única de expresarse. Sus palabras fluyen como un río de conciencia, sin parar, y a menudo dejan a la audiencia preguntándose si han entrado en un trance espiritual sin previo aviso. Mientras que otros políticos discuten aburridas políticas fiscales, este individuo habla de la "armonía cósmica" y la "unidad cuántica del ser", de estar y no estar, como si de el propio Elías (abducido al cielo) se tratara.
Sus discursos son como sermones sagrados, de hecho, cuando sube al estrado, es como si entrara en un estado de éxtasis. Sus gestos y tonos de voz recuerdan a un pastor predicando desde el púlpito de una iglesia. Pero en lugar de citar versículos bíblicos, cita fragmentos de poesía mística y filosofía antigua, pero al revés ¡Magnífica capacidad! Modifica el orden de las palabras para que solo pueda ser comprendido por aquellos a los que el dedo divino les ha tocado. Es decir, al igual que al interpretar las Escrituras Sagradas, su fraseología ha de ser comprendida solo, si estás espiritualmente elevado, en otro nivel, donde comprendes el significado, pero no el significante, hablando en términos filológicos. ¿Quién necesita una plataforma política cuando puedes predicar la iluminación espiritual?
Nuestro profeta es un maestro en el arte de la retórica mística, con unas propuestas políticas que a menudo dejan a la gente rascándose la cabeza. ¿Qué significa "implementar una jerarquía de amor en el sistema tributario"? ¿Y cómo se traduce eso en términos prácticos? Nadie lo sabe, pero suena prometedor.
No es sorprendente que el Político Místico haya ganado una base de seguidores leales. Aquellos que buscan una experiencia política fuera de lo común lo ven como un líder espiritual. Algunos incluso afirman haber alcanzado la iluminación después de escuchar uno de sus discursos. Otros simplemente se sienten atraídos por su capacidad para hablar en un tono misterioso durante horas sin detenerse. Por eso, necesitamos en estos momentos que Rajoy intervenga, porque claramente vamos a la deriva, pero tal vez él con su oráculo divino pueda decirnos qué hacer y hacia dónde va el país.
No lo deje presidente. Le necesitamos. Con sus palabras podemos alcanzar una elevación espiritual completamente diferente y conectado a su vez con la realidad. Eso demuestra que es un elegido que trasciende el tiempo y el espacio.
¿Será un profeta moderno o simplemente un político con un don para lo místico? El tiempo lo dirá, pero por ahora, continuaremos disfrutando de sus promesas de presencia eterna y sus palabras que parecen extraídas directamente de los misterios del universo. Yo quisiera que apareciera de vez en cuando, es decir, ya, porque sin él, la vida social no es ni será la misma.
Rosa Amor del Olmo
Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.