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Eduardo Montagut

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 

Levellers y diggers

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En las Revoluciones inglesas del siglo XVII se desencadenaron unas tendencias latentes en el malestar de la población que iban más allá de la lucha entre el absolutismo y el parlamentarismo. Nos referimos a los levellers y los true levellers o diggers. Los primeros, es decir, los levellers aspiraban a establecer una democracia formal por encima de la aristocracia parlamentaria y la dictadura de Cromwell.El fundamento de la misma sería la pequeña burguesía, pero los diggers iban más allá al defender la redistribución de la propiedad, en una línea que podemos caracterizar de precursora del socialismo o del comunismo. Los diggers se basaban en la constatación de que con la caída de la monarquía habrían quedado abolidas las bases legales que mantenían la situación de privilegio de la nobleza rural, la que en tiempos medievales habría arrebatado la tierra a los campesinos. Esa tierra debía ser devuelta y en caso contrario, estaría legitimada la ocupación de la misma. Lo títulos legales habrían quedado prescritos. Es evidente que Cromwell se enfrentó a esta corriente, porque su poder se basaba en la gentry.

El socialismo polaco. Segunda Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

La relación entre el socialismo y la liberación nacional polaca, que ya vimos aparecer a raíz de la primera represión, se acentuó en la última década del siglo XIX, y esta vez en el mundo de la emigración. En las distintas publicaciones que se pusieron en marcha en el extranjero se debatió mucho esta cuestión concluyendo que había que imbricar la lucha por la emancipación obrera hacia el establecimiento de un orden socialista con la lucha por la independencia de Polonia. La principal figura que teorizó sobre esta vinculación fue Stanislaw Mendelson. Consiguió que algunos socialdemócratas alemanes, como August Bebel, se interesaran por la cuestión polaca.

Las dos izquierdas: una necesidad

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Creemos que este país necesita la articulación de dos izquierdas distintas, pero con voluntad de acuerdo no tanto electoral sino postelectoral.

Desde una postura nítidamente progresista creemos que es necesario superar de forma definitiva dos problemas de la izquierda, a saber:

Jean Meslier contra las injusticias sociales y políticas

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Jean Meslier (1664-1729) fue un sacerdote del que se supo gracias a Voltaire, y que en 1762 publicó Extrait des Sentiments de Jean Meslier, un extracto de un texto más extenso, en el que el cura defendía su ateísmo, pero, sobre todo, realizaba una radical crítica de las injusticias sociales y políticas de su tiempo. La obra completa de Meslier, su Testamento, sería publicado definitivamente mucho tiempo después, en 1864. Meslier criticaba de forma muy dura a la Iglesia y a la religión, a la monarquía y a la aristocracia, y denunciaba la injusticia social, defendiendo una suerte de comunismo.

Joseph Déjacque

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

El francés Joseph Déjacque (1821-1864) empezó a interesarse por las ideas socialistas hacia 1847, comenzando a componer poemas en los que clamaba contra la autoridad, abogando por el uso de la violencia para terminar con la misma. Escribió en L’Atelier, un periódico que estaba escrito por obreros para los obreros. Estuvo en los Talleres Nacionales. Publicaría muchos poemas a pesar de las prohibiciones que se impusieron a sus obras en los tiempos del Segundo Imperio, teniendo que exiliarse a Londres, para pasar luego a New York. Allí escribió con profusión e insistió con violencia en la injusticia que se padecía, llamando a la revolución social. Sacó El Libertario entre junio de 1858 y 1861.

El primer socialismo en Polonia. Primera parte

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En el origen del socialismo polaco tendríamos a los intelectuales románticos que aunaban la liberación nacional, especialmente del que consideraban el yugo ruso, con un deseo de transformación social. En este sentido podríamos citar al poeta Adam Mickiewicz o al historiador Joachim Lelewel. Polonia se liberaría, pero también los campesinos que vivían bajo el yugo del feudalismo, habida cuenta de que en los primeros decenios del siglo XIX no había proletariado aún.

Sobre las primeras socialistas españolas

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En el socialismo español se pueden advertir dos posicionamientos tradicionales ante la cuestión de la emancipación de la mujer a comienzos del siglo XX, reflejo del debate que sobre la cuestión existía en el socialismo occidental desde tiempo atrás, ante el hecho del auge indiscutible del sufragismo de raíz burguesa, y que tenía un potencial movilizador también en el seno de la clase obrera femenina.

El socialismo en el Imperio británico

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El movimiento obrero canadiense hunde sus raíces en los primeros decenios del siglo XIX. En este sentido, Quebec sería el territorio pionero, ya que se sabe que en la segunda mitad de la década de los años veinte funcionaba una asociación de tipógrafos. En la década de los cuarenta comenzaron a proliferar sindicatos de oficios, en una clara influencia de las Trade Unions británicas. Pero esta influencia perderá fuerza a partir de 1860 frente a la que procede del movimiento obrero de su vecino del sur, los Estados Unidos. A principios del siglo XX, especialmente entre 1905 y 1907, hubo intentos de crear un Partido Laborista en el nivel nacional, pero sin ningún éxito. A lo sumo, se fundaron Partidos Laboristas en Ontario y Quebec. Aún así, hay que citar que en 1893 se habría creado el Partido Socialista de Canadá, una pequeña formación.

La condición obrera en la Europa del siglo XIX

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El número de horas de trabajo de los obreros en la Europa del siglo XIX fue muy variable, en función de la actividad desarrollada. En las fábricas algodoneras la duración de la jornada podía llegar a las quince horas. La duración de la jornada fue disminuyendo a lo largo del siglo XIX. Hacia 1870, los obreros ingleses trabajaban como media unas doce horas diarias y con pocos días de descanso. En la década de los años ochenta, la jornada se fue rebajando hasta las diez o nueve horas. Una de las grandes reivindicaciones de las organizaciones obreras durante todo el siglo XIX y los primeros años del siglo XX fue la jornada de ocho horas de trabajo, seis días a la semana. En algunos países de Europa se tardaron décadas en conseguirlo.

Max Nettlau

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El austriaco Max Nettlau (1865-1944) fue uno de los pensadores más importantes para el estudio del anarquismo y de la difusión del mismo. Pero, además de su fundamental trabajo como historiador, consideró el anarquismo como una forma de pensamiento sensible a la búsqueda de la libertad en un camino alejado de lo puramente doctrinario y de los dogmas. Consideraba que a ese objetivo de libertad se podría conseguir a través del mutualismo, el colectivismo o el comunismo. Por eso se ha dicho que Nettlau defendía una especie de anarquismo “sin adjetivos”, como demostraría el alto grado de flexibilidad de su pensamiento. Lo que le interesaba era la experimentación, es decir, poner a prueba las teorías.

Triángulo

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

«Grupos masónicos formados en poblaciones de escaso vecindario. “Ortodoxamente hablando -dicen los hermanos I. y G. Ruiz- un Triángulo no es otra cosa que un Taller en creación e instancia”. Y más adelante añaden, precisando la importancia de estos organismos: “El Triángulo es un medio, el más poderoso, de propagar la Orden. Por esto, que a todos nos interesa grandemente, debemos los masones esforzarnos en cubrir de Triángulos el país que habitamos. En poblaciones de escasísimo vecindario, ale jadas de los grandes centros de actividad, más que por la distancia, por las dificultades de comunicación; en pueblos donde apenas haya logrado penetrar la civilización moderna, un Triángulo masónico, aun compuesto de solos tres masones, es como un foco de radiante luz: a los comienzos ilumina un punto, para después inundar rápidamente de claridad todo el contorno”. “Un masón, con poderes de su Logia, hace otro masón; tres, un Triángulo; un Triángulo, una Logia, y una Logia hace, tarde o temprano, de un pueblo atrasado un pueblo culto; de un vecindario esclavizado, un vecindario libre; y de ella nacen nuevos Triángulos, que a su vez forman otras Logias. El Triángulo nace por la propaganda de la Logia; crece hasta convertirse en Logia, y a su vez, mientras ejecuta como tal trabajos de distinto orden, dedícase principalmente a crear otros Triángulos. Todo es, pues, propaganda en el Triángulo: personal en su comienzo, colectiva después. Ni pue de hacer otra cosa el Triángulo. Fuera de la propaganda, apenas logrará hacer nada de gran provecho; ni ha menester comenzar otros trabajos, ni nadie le pide que los haga. Su misión, única, exclusiva, es hacer masones y educarlos. Su fin, llegar a ser Logia”».

Las mujeres en las organizaciones socialistas. Segunda Parte

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

Las elecciones alemanas del año 1912 supusieron un hito en la historia del SPD y del socialismo occidental. En el Reichstag, la Socialdemocracia alemana obtuvo 110 escaños, y los católicos, 93. Pues bien, las mujeres socialistas alemanas, aunque no podían votar, se implicaron para que el partido obtuviera dicho éxito electoral.

El socialismo inicial en los Estados Unidos. Cuarta Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Por su parte, Debs era natural del estado de Indiana, y siendo un adolescente comenzó a trabajar en el ferrocarril, adquiriendo una acusada conciencia sindical. Estuvo en la Brotherhood of Locomotive Firemen, donde fue secretario y tesorero a los 25 años.

El socialismo inicial en los Estados Unidos. Tercera Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En la historia del movimiento obrero y del socialismo norteamericano hay que detenerse en dos figuras, Víctor L. Berger (1860-1929) y Eugene V. Debs (1855-1926). Berger procedía de una familia judía de lo que hoy es Rumanía y en aquel tiempo formaba parte del Imperio Austrohúngaro. En 1878 su familia emigró a Estados Unidos. para terminar por establecerse en Milwaukee (Wisconsin) en 1881, aunque antes habían pasado por Connecticut. Milwaukee, por su parte, fue un lugar donde se asentaron muchos inmigrantes alemanes y donde se desarrolló un intenso sindicalismo. Berger pasó a ser tipógrafo, llegando a ser editor del Social Democratic Herald y el Milwaukee Leader. También enseñó alemán en un colegio. Al parecer, pronto nació su compromiso obrero y político. Estuvo en el Partido Socialista del Trabajo de Daniel de León. Por su parte, su esposa, Meta Shlichting, fue también una activista socialista. Es importante destacar que en la Historia del inicio del socialismo en Estados Unidos los inmigrantes alemanes tuvieron una importancia decisiva, porque llegaron muchos socialistas a partir de mediados del siglo XIX. Además, los alemanes constituían un porcentaje muy alto de los obreros, solamente detrás de los irlandeses.

Las mujeres en las organizaciones socialistas. Primera Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En el seno de los partidos socialistas fue calando, no sin dificultad, la cuestión de la emancipación de la mujer. Nos vamos a centrar en los casos alemán, belga y holandés, los más destacados antes del estallido de la Gran Guerra. En este sentido, la socialdemocracia alemana creó una sociedad paralela a la de su país y la mujer tuvo una evidente importancia.

Kropotkin

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Piotr Alekséyevich Kropotkin (1842-1921) comenzaría a interesarse por las cuestiones sociales a través de su experiencia personal como explorador y geógrafo en las tierras rusas y finlandesas. Conoció las duras condiciones del campesinado y, eso, unido, a sus propias lecturas, le llevó a abandonar su carrera científica. También abandonó sus estudios militares en los que entró como miembro de una antigua familia nobiliaria rusa.

La emancipación de la mujer y el socialismo. Cuarta Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Cuando Clara Zetkin regresó a Alemania del exilio en 1891 pudo comenzar a desarrollar sus ideas y darlas a conocer a través del periódico Die Gleichheit: Zeitschrift für die Interessen der Arbeiterinnen, esto es, La igualdad: Diario para los intereses de las trabajadoras, que se publicaba en Stuttgart, y editado por Edith Ihrer que, en realidad fue la pionera del feminismo en el seno de la Socialdemocracia alemana a través de una serie de folletos, publicados en la década de los años noventa, además de su trabajo en el periódico. Es significativo que en primer número de la publicación se explicara que la causa última de la discriminación femenina no procedía de la legislación aprobada por los hombres, sino como resultado de las relaciones de propiedad determinadas por las condiciones económicas. Aun cambiando esas leyes seguiría la “esclavización” social de las mujeres, a través de la dependencia económica de sus explotadores. En cierta medida, aquí ya vemos una de las primeras formulaciones que podrían aplicarse desde el feminismo socialista contra el sufragismo porque éste lucharía contra la legislación discriminatoria de forma evidente, pero no contra las relaciones de propiedad y las condiciones económicas.

El socialismo inicial en los Estados Unidos. Segunda Parte

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Al final, no cuajaron los partidos obreros en Estados Unidos, pero sí se desarrolló con fuerza el sindicalismo. El desarrollo económico evidente no podía evitar los vaivenes cíclicos característicos del capitalismo con sus repercusiones sociales, especialmente el aumento del paro. Las crisis que golpearon duramente el sistema desde los años setenta del siglo XIX serían el escenario donde comenzaría a florecer el sindicalismo norteamericano.

El socialismo cristiano británico

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

El concepto de “socialismo cristiano” nació en Gran Bretaña al comenzar la década de los años cincuenta del siglo XIX. En ese momento se publicó la obra, Tratados sobre el socialismo cristiano (1850) de G. Bell. También comenzó a publicarse el periódico El Socialista Cristiano.

La emancipación de la mujer y el socialismo. Tercera Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

A pesar de las ideas de Bebel, las mujeres socialistas constataron que para muchos de sus camaradas de lucha y para las direcciones de los sindicatos y primeros partidos socialistas la cuestión femenina no estaba siendo prioritaria o no se incorporaba debidamente a la lucha general. Eso provocó que comenzaran a movilizarse y a organizarse, reuniéndose para discutir sus problemas. En este sentido, la figura de Clara Zetkin (1857-1933) es fundamental.

Malatesta

(Tiempo de lectura: 1 minuto)

Errico Malatesta (1853-1932) se destacó por combinar el pensamiento con la acción. Escribió panfletos muy destacados, como Fra Contadini (Entre campesinos), L’Anarchia (La Anarquía) y Al Caffé (En el café). Su difusión fue muy amplia con muchas reimpresiones y traducciones. Escribió incontables artículos en la prensa anarquista del mundo entero, además de en los periódicos que editó en Italia, Argentina, Estados Unidos y en el Reino Unido.

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