Thor Heyerdahl y el “Rapa Nui”. I
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
El capitán había ordenado echar el ancla. Hacía poco que el viejo pesquero groenlandés, transformado para la ocasión, en barco de apoyo a la misión arqueológica, había parado motores. Abordo todos guardaban un tácito silencio, como si la grave quietud del lugar, les infundiese un sentimiento de reverencia. En el litoral no se divisaba alma viviente. Detrás, muy hacia el interior, podían distinguir algunas estatuas de piedra, esparcidas sobre las laderas, de un volcán extinto.
Allí, entre nieblas fugaces y, a distancia de un tiro de cañón, se insinuaba la Isla de Pascua. El sueño largamente acariciado por Thor Heyerdahl, comenzaba a hacerse realidad. Una vez en el pasado, a bordo de la “Kon-Tiki”, cayó en la cuenta, de que pasaban de largo sobre Rapa Nui, situada bastante más al sur, de la ruta forzosa que llevaban.
Desde entonces Heyerdahl, no dejó de darle vueltas al asunto. Quería desembarcar en la solitaria isla y, resolver aquel rompecabezas: el origen de los nativos, el de los colosos petrificados, la ausencia de bosques en su superficie. Quería desembarcar en la isla solitaria y, resolver aquel rompecabezas, con el auxilio de los métodos arqueológicos más modernos, Era, éste, un tipo de prospección, que nadie había llevada a cabo con anterioridad.
Los posibles precedentes se reducían a solo dos expediciones: una inglesa y otra franco-belga. En 1914, patrocinada por la Real Sociedad geográfica de Londres, Katherine Routledge viajó con su esposo a la Isla de Pascua, en su yate particular “Mana”. Durante los 14 meses que ambos pasaron allí, la investigadora inglesa convivió largamente con los isleños, supo comprenderlos y hacerse querer por ellos. En aquella época quedaban todavía nativos, que conocían las antiguas costumbres y, cierto sistema de escritura, emparentada con las enigmáticas tablillas “rongo-rongo”. Así que las observaciones etnográficas de la señora Routledge, anotadas con gran rigor científico, son actualmente un documento imprescindible, para entender lo que pudo ser la cultura pascuense en sus orígenes. Su amistad con los habitantes de Rapa Nui, le permitió recorrer la isla sin trabas y, situar sobre un mapa todo lo que iba observando: altares de piedra (“ahu”), enterramientos (“avanga”), restos de viviendas (“hare-paenga”, las ‘casas botes’ de los prístinos pobladores) y de vetustos fogones (“umu-pae”), torreones de planta ovalada (“tupa”), primitivos senderos y los más de 400 moái que localizó, diseminados por toda la isla.
Pero aquel trabajo la absorbió tanto, que no le quedó tiempo para efectuar excavaciones. Por lo que se refiere a las estatuas, todo lo que se consiguió, fue descombrar, algunas de las que ya estaban a la vista. Y, situándonos en otro plano, consignar en su diario, en términos no exentos de sensibilidad poética, el asombro y el desconcierto, que cotidianamente la embargaban y, que iban en aumento ante cada nuevo enigma, con que se topaba. Katherine Routledge presentó su valioso informe, en la Real Sociedad Geográfica y, reconociendo la existencia del misterio, delegó la solución del mismo, en los que vinieran después.
Veinte años más tarde, en 1934, con el auspicio del Museo del Hombre de París y, de los gobiernos de Francia y Bélgica, desembarcaba en Rapa Nui, la misión científica conducida por Alfred Métraux y Henri Lavachery, cuyo objetivo general poco tenía que ver, con los trabajos de la señora Routledge. Mucho ante de posar sus pies en el ombligo del Mundo, el francés Métraux se había ganado a pulso, una sólida reputación como etnólogo y, mientras su compañero belga buscaba petrogríflicos y, tomaba concienzuda nota, de los millares de relieves y líneas de confuso significado, él se dedicaba a un exhaustivo trabajo de campo, recogiendo las tradiciones orales de los indígenas. Pero, igual que durante la misión inglesa, las excavaciones arqueológicas, brillaron por su ausencia.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.