Largo Caballero sobre la sucesión de la Dictadura de Primo de Rivera (1930)
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
Al parecer, el diario Informaciones realizó en enero de 1930, pero antes de que dimitiera Primo de Rivera sobre quiénes podían ser los sucesores de la Dictadura. Uno de los entrevistados fue Francisco Largo Caballero. En esta pieza conocemos su opinión.
Largo se preguntaba si sobre el problema político en España la solución dependía principalmente sobre si un personaje u otro ocupasen el poder o si el problema más que de personas era de régimen.
Consideraba como un hecho evidente que el régimen anterior al golpe de Primo en septiembre de 1923 merecía desaparecer por su incapacidad para curar los males económicos y morales del país. Pero también lo era que el nuevo régimen instaurado no había sido más afortunado y, por consiguiente, debía dar por terminado su cometido antes de que fuera peor, empleando un símil médico quirúrgico.
Pero que vinieran otros hombres al Gobierno, “viejos o nuevos”, ¿significaba que iba a continuar el enfermo con el mismo régimen o iba a cambiar radicalmente? Ese era el nudo del problema, para Largo Caballero. Hombres nuevos o antiguos con el mismo tratamiento no podrían resultar buenos, aunque lo pretendieran. Si el régimen cambiaba, los hombres se modificarían, adaptándose al nuevo sistema y, por consiguiente, por muy mediocres que fueran, siempre resultarían más aptos que antes.
Largo no quería quitar importancia al factor hombre, pero, en realidad, como buen socialista que era, lo fundamental era la cuestión del régimen. Lo demás vendría por añadidura.
Hemos trabajado con el número del 18 de enero de 1930 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.