Buscando cuerpos
A lo largo de las rutas migratorias se repiten los mismos caminos. Caminos en los que desaparecen seres humanos, cuerpos que alimentan cunetas o que simplemente desaparecen, perdiéndose su rastro. Los familiares, que en cualquier momento dejan de recibir noticias suyas, pasarán años buscando, cavando, abriendo fosas ante la mínima sospecha de que allí se puede encontrar algún familiar querido. Tocaran puertas, llamarán a ventanillas, intentarán buscar pistas, la mínima puede contener la clave que, por fin, abra la puerta a la respuesta. Llamarán incansables esperando que alguien pueda acercarles a la respuesta tan ansiada de ¿dónde está?, ¿qué paso con él? Hablad ríos o mares, hablad montañas y bosques, hablad alcaldes y policías, que se escuche la voz de los que sepan la verdad…
- Publicado en Tribuna Libre