Bohr. Física y culturas humanas. IV
El cambio radical producido en nuestra actitud hacia la descripción de la Naturaleza, motivado por el desarrollo de la física atómica, queda ilustrado quizá del modo más evidente, por el hecho de que aun el principio de causalidad, considerado hasta entonces como fundamento indiscutible, de toda interpretación de los fenómenos naturales, ha demostrado ser un marco demasiado reducido, para abarcar todas las leyes particulares que rigen los procesos atómicos individuales. Ciertamente, se comprenderá que los físicos han necesitado razones muy convincentes, para renunciar al ideal de causalidad; pero el estudio de los fenómenos atómicos nos ha enseñado repetidamente, que cuestiones a las que creíamos haber dado, hace largo tiempo, respuesta definitiva, nos tenían reservadas muchas sorpresas inesperadas.
- Publicado en Tribuna Libre