Intelligentsias y novismo (y II)
Pero al final del siglo XIX “ocurrió un cambio fundamental: los clérigos empezaron a jugar al juego de las pasiones políticas”. En nuestros días los clérigos están implicados en las pasiones de la política, con todas las características de las pasiones: la propensión a la acción, la sed de resultados inmediatos, la preocupación exclusiva del fin, el desprecio por la argumentación, el exceso, el odio, las ideas fijas. Se entiende que el retrato trazado por Benda, se aplicaba a los clérigos que “habían cometido traición”, no a todos los intelectuales. Pero desde entonces – afirma Sartori – el clérigo a la antigua ha acabado estando en franca minoría.
- Publicado en Tribuna Libre