La construcción del enigma Zapatero
- Escrito por Antonio Campuzano
- Publicado en Opinión
El final de julio coincidió con las elecciones presidenciales venezolanas, cuyo resultado final sigue siendo motivo de controversia entre la comunidad internacional. Descontadas las interpretaciones sobre el comportamiento discutible del presidente Maduro, censurado por alejados y próximos a su ejecutoria, existe un momento mollar para el crecimiento de la crítica pública al ex presidente Zapatero, al menos en la actualidad concreta española.
A seis semanas del acontecimiento electoral que pone en dificultades de entendimiento al gobierno venezolano, Zapatero continúa silente en el desarrollo de la crisis del país avasallado por su modo y manera de producirse en momento tan crucial de transición de situación tan extraña a la normalidad democrática. El escrutinio del ex presidente español a las entendederas de la opción mediática conservadora es una realidad desde hace mucho tiempo.
A su período de gobierno, con origen en sucesos extraordinarios como el atentado de Atocha, nunca digeridos por el cuerpo doctrinal de la derecha española, con explosión en la crisis económica de mayo de 2010, con intervención europea y celebración de la oposición del Partido Popular, que roturó el suelo de la recuperación del poder en 2011; a todo este prolegómeno se unió la deriva de Zapatero a la trayectoria de Pedro Sánchez, hasta tal punto que se cuenta por mayoría la opinión favorable a la decisiva influencia del primero sobre los éxitos del segundo.
El retiro silencioso del leonés con opacidad sobre Venezuela con conocimiento de su cercanía al régimen chavista en búsqueda de una solución de bienestar convivencial tiene que vivir sus horas finales, entre otras cosas porque Zapatero a buen seguro tiene una opinión mejor formada que muchos participantes en la plaza pública venezolana. La comunidad internacional necesita de su análisis y criterio. El apoyo del presidente Sánchez en las parihuelas argumentales de Zapatero en los últimos años y en los espacios de más riesgo electoral señala al jefe de gobierno como especialmente involucrado en el conocimiento del parecer del aherrojado ex cargo presidencial.
Ahora bien, todo este escenario dibujado contra Zapatero por su presunto desbordamiento del dibujo actual del momento Venezuela ha generado enorme contento en el establecimiento mediático y político de la oposición, lo que demuestra gráficamente la conformación de un frente contra el político doblemente vencedor de Rajoy, con todas las connotaciones en un vector de gran consideración de apoyo a Pedro Sánchez y su circunstancia. La penúltima andanada encajada por el experto en Venezuela es su afinidad con el acercamiento de España a los intereses económicos y estratégicos de la República Popular China a través de su relación con la Fundación ONUART, entidad de composición público privada cuya presidencia funge el empresario José Luis Bonet.
De la calidad geográfica transoceánica que lleva de Venezuela a Pekin todo puede servir para el sacrificio de la carrera de Zapatero, cuya pasividad respecto de la actualidad del país sudamericano ofrece una oportunidad de arrastre de lo acontecido en Moncloa y su inquilino en particular. De su aparición y desvelamiento que deberá ser cercano en el tiempo dependerá la no menos esperada reaparición del otro ex mandatario, Felipe González, cuya adscripción socialista es cada vez más complicada de advertir por su alineamiento con una amplísima coincidencia con el Partido Popular, envuelto todo ello con su etapa de gobierno en la transición cuya capitalización en su persona es cada vez más grosera.
A propósito de Zapatero y su reciente afrenta con China por pretexto, lo que escribió el universal César Vallejo, en su Prosa poética: “Pues de lo que hablo no es/sino de lo que pasa en esta época,y/de lo que ocurre en China y en España, y no en el mundo/Walt Whitman tenía un pecho suavísimo y respiraba/y nadie sabe lo que él hacía cuando lloraba en su comedor”. Escrito hace un siglo.
Antonio Campuzano
Periodista (Ciencias de la Información, Univ. Complutense de Madrid), colaborador en distintas cabeceras (Diario 16, El País, Época, El Independiente, Diario de Alcalá), miembro del Patronato de la Fundación Diario Madrid.