"[Parece grotesco] el aire triunfal de algunas gentes cuando pretenden fundar la ejecutividad de sus propósitos en la revolución. [...] Nada más ridículo que querer cobrar cómodamente una revolución que no nos ha hecho padecer ni nos ha costado duros y largos esfuerzos. [...] Llamar revolución al cambio de régimen acontecido en España es la tegiversación más grave y desorientadora que puede cometerse. [...] Una cantidad inmensa de españoles que colaboraron en el advenimiento de la República con su acción, con su voto o con lo que es más eficaz que todo esto, con su esperanza, se dicen ahora enre desasosegados y descontentos: ¡No es esto, no es esto! La República es una cosa. El “radicalismo” es otra. Si no, al tiempo."
José Ortega y Gasset, “Un aldabonazo”, Crisol, 9 de septiembre de 1931