La sexualidad de los vikingos. XI
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
También disponemos de historias de travestismo entre las deidades vikingas, en las que Thor y otros dioses, acaban vestidos con ropa de mujer, para camuflarse o llevar a cabo engaños tan rebuscados, que serían dignos de una obra de Shakespeare, aunque en estos casos, se trata de provocar el ridículo o la risa. En todos estos casos, esta elección de ropa, sugiere una orientación sexual, que difiere de las convenciones heterodoxas y, que se consideraba algo negativo. Lo que esto signifique, para la “práctica” de la época vikinga, es harina de otro costal.
Encontramos una posible imagen arqueológica, de hombres travestidos, en dos estelas de imágenes de Lärbro Tängelgarda (Gotland). Muestran figuras con ropas amplias, que típicamente se asocian a mujeres. Algunas de ellas sostienen cuernos de bebidas, pero cierto número de ellas, parecen llevar barba y, tal vez, casco. En una de las estelas hay cuatro de estas figuras, colocadas una junto a otra y, las “barbas” son muy pronunciadas, aunque, desde luego, es posible que esto representara, alguna convención del estilo local, o la preferencia del artista. Las señales de género, en este tipo de material, son tan difíciles de leer, que cabe la posibilidad, de que no sean tal cosa en realidad.
En diversos yacimientos, se han encontrado restos de cuerpos masculinos, enterrados con vestidos femeninos convencionales, o con accesorios normativamente femeninos, entre otros lugares en Klinta (Olandia). También hay tumbas de este tipo en Inglaterra: por ejemplo, en Portway, en Andover, en el sur de Inglaterra, se encontró un cuerpo cuyos huesos, se han identificado, con los de un hombre, enterrado con un vestido de mujer y, un juego completo de joyas. Y no es el único ejemplo.
No hay duda de que estos fueron tiempos de extrema homofobia y, podemos trazar una clara continuidad, aunque interrumpida en el tiempo, por las tribus germánicas de la época de Tácito. Este relata que lo hombres, a los que se consideraba culpables de actos homosexuales, eran llevados a los pantanos, donde se los ahogaba bajo rejas de mimbre. Los arqueólogos, han encontrado numerosos cadáveres, de hombres de la Edad del Hierro, en ciénagas de Alemania y Dinamarca, a menudo desnudos, en ocasiones atados y, por lo general, con graves lesiones traumáticas: gargantas cortadas, depresiones craneales provocadas por impactos contundentes, o garrotes todavía rodeándoles el cuello. Algunas de estas víctimas se han encontrado en pares, cubiertas por entramados de mimbre, justo como describía Tácito.
En la época vikinga, los hombres homosexuales eran tratados con sumo desprecio y, una compleja especie de horror moral, sobre todo, aquellos que permitían que los penetraran. Un hombre así era un “rargr”: no sólo era homosexual por su inclinación y sus actos, sino que habitaba un estado del ser, que se extendía, a las cualidades éticas y sociales. Este conjunto de conceptos, se ha estudiado con exhaustividad y, en palabras del mayor experto en el tema, “el hombre no viril es todo lo que un hombre no debería ser, en lo que se refiere a moral y carácter. Es afeminado y es cobarde y, en consecuencia, carece de honor”.
Las fuentes textuales, no recogen descripciones positivas, de relaciones del mismo sexo, aunque esta ausencia no resulta sorprendente, ya que las compilaron cristianos medievales. Las referencias negativas aparecen, en su mayor parte, a través de insultos formales, lo que los nórdicos llamaban “nid”. Los códigos legales, dedican una gran cantidad de espacio, a las difamaciones de este tipo, lo que demuestra lo mucho que se valoraba el honor, que estos ataques mancillaban. Todos los indultos e insinuaciones de este tipo, se refieren de forma exclusiva a hombres. La alusión anterior de una saga, a una “virago” con pantalones, no incluye necesariamente, una dimensión sexual, por supuesto, pero es razonable extraer esa implicación. Las relaciones entre mujeres, ni se mencionan.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.