Mecánica cuántica. El mago cuántico. IV
El Instituto Bohr, estaba esforzándose en conseguir más espacio, para albergar un “staff” permanente de 6 personas fijas y, unos 12 visitantes. Bohr estaba haciendo planes para expandirlo. Durante los dos años siguientes, se compraron los terrenos en los alrededores y, se erigieron dos nuevos edificios, que permitieron duplicar la capacidad del Instituto. Bohr y su familia se mudaron entonces, a un piso en el nuevo edificio construido al efecto. La ampliación, supuso una renovación considerable del edificio, que incluía más espacio para despachos, un comedor y un nuevo piso independiente, con tres habitaciones, en el último piso. Fue ahí, donde Wolfgang Pauli y Werner Heisenberg, solían quedarse en los años posteriores.
- Publicado en Tribuna Libre