Desde muy jovencito he sido un ávido lector de “biografías”. Y estoy en total desacuerdo, con lo que ha dicho de ellas, el director de investigación del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS) Philippe Artières: “La biografía es el peor de los géneros históricos. En sí misma es perfectamente contraria al enfoque del historiador, al no coincidir el tiempo histórico con el biológico y, resultar imposible que la trayectoria de un solo individuo, pueda ser significativa… Contribuir a su caída es el deber de todo historiador serio”. La afirmación es, sí, contundente. Pero otras muchas por el estilo, más o menos suavizadas o disfrazadas en su enunciación, pueden encontrase hasta incluso nuestros días.