Bohr. Luz y vida. III
Como escribe Niels Bohr, la descripción causal en sentido clásico, solo puede realizarse en aquellos casos, en que la acción implicada es grande, comparada con el cuánto. Siendo, por consiguiente, posible, una subdivisión de los fenómenos. Si no se cumple esta condición, no cabe despreciar el efecto de los instrumentos de medida sobre el objeto a investigar, lo que ocasionará una exclusión mutua, de las diversas clases de información necesaria, para una descripción mecánica completa del tipo usual. Esta aparente imperfección. del análisis mecánico de los fenómenos atómicos procede, en definitiva, del desconocimiento inherente a cualquier medida de la reacción del objeto, sobre los instrumentos utilizados. La noción o “principio de complementariedad”, sirve para simbolizar la limitación fundamental, con la que se tropieza en física atómica, de la existencia objetiva, de fenómenos independientes de los medios de observación.
- Publicado en Tribuna Libre