Feijóo y el principio de Peter
- Escrito por Alberto Vila
- Publicado en Opinión
En el ensayo “El principio de Peter”, su autor, el pedagogo Lawrence J. Peter, viene a decir que en toda jerarquía las personas ascienden escalones funcionales hasta alcanzar su máximo nivel de incompetencia.
Es decir, que en una empresa más o menos estable, si alguien es un empleado ordinario, lo es porque es suficientemente incompetente en sus labores como para no ser ascendido al puesto superior. De igual manera sucedería con el adjunto a dirección, que muestra la incompetencia exacta para no ser ascendido a director. También con el propio director que es tan incompetente en su trabajo como para no dirigir otra empresa de mayor calibre.
En estos meses, en el ámbito político, el caso de Alberto Núñez Feijóo nos ha deleitado en su gestión electoral y como candidato a la investidura, con todo un repertorio de contradicciones, mentiras, errores de concepto y claras demostraciones de incapacidad, que explican cómo ha fracasado en sus aspiraciones a ser presidente del gobierno de España.
La dirigencia política española es generalmente mediocre, tabernaria, tahúr y, con frecuencia incapaz de comprender el sentido del honor que conlleva el compromiso que los vincula con las posiciones que desempeñan gracias al mandato ciudadano. De igual manera, los grupos de las élites intelectuales, o algo así, han demostrado una carencia de la necesaria voluntad para desempeñar las responsabilidades políticas exigentes que construyen estadistas. Se puede estar o no de acuerdo con las ideas de figuras como Salvador Allende. Lo que no admite duda alguna es la calidad de los principios que exhibió hasta el final de sus días. La deserción es inaceptable en un dirigente que reclama protagonismo.
También nos quedan los oportunistas pícaros que parecieran contradecir este principio de la incompetencia. Simplemente son excepciones necesarias para consumar las más miserables traiciones a los principios de la decencia y del respeto a la ciudadanía. Son los operadores de intereses que van más allá de la honestidad. Esa gentuza nos ha engañado, y lo sigue haciendo, a cambio de transgredir los compromisos con sus mandatos. Su ascenso poco tiene que ver con su capacidad. Mucho, en cambio, con la habilidad en solventar legitimidades mediante una legalidad permisiva al mantenimiento de las redes de corrupción impunes. ¿Para qué desea gobernar el sr. Núñez Feijóo?
En este ensayo, él Dr. Peter reflexiona sobre el caso de la “La inversión de Peter”. Esta ocurre durante un proceso cuando se invierte la relación entre el medio y el fin, de manera que el medio, aquello que supuestamente debe permitir alcanzar el fin, se hace más importante que el propio fin y, como consecuencia, el fin resulta inaccesible. Entonces, ¿la democracia es el medio para que prosperen los fines de los corruptos e incompetentes?
Un ejemplo aún más claro de la inversión de Peter es el sistema educativo actual. Lo importante no es el aprendizaje del alumno para que adquiera los conocimientos suficientes para ser competente en el oficio que ha escogido. Lo que prevalece es ir aprobando exámenes hasta conseguir el ansiado título que acredite burocráticamente nuestro saber. Poco importa, mientras haya un certificado por medio que lo avale, si ese saber es un saber productivo y fértil, o no, contrastable en la práctica.
Se avecinan tiempos convulsos en una Europa que ha vendido su alma a estrategias que poco tienen que ver con sus principios fundacionales. Se necesita recuperar la dignidad y el respeto a la condición humana. Siempre acudo en este punto al pensamiento de Aristóteles:
“La dignidad no consiste en tener honores, sino en merecerlos”
Alberto Vila
Economista y analista político, experto en comunicación institucional.