“La guerra que todos perdimos” o “¿La guerra que todos perdimos?”. Ni tan siquiera la utilización de los interrogantes puede suavizar la contundencia del inconveniente. El ciclo de debates en Sevilla organizado por la Fundación Cajasol, bajo el paraguas “Letras”, con previsión de celebración en la primera semana de febrero, ha saltado por los aires porque ha sido dinamitado por David Uclés, autor de moda y expectación, y que después de autorizar su inclusión en el panel de ponentes, ha declinado su presencia ante la inclusión en la nómina del ex presidente Aznar e Iván Espinosa de los Monteros. Los coordinares de la cita, Arturo Pérez Reverte y Jesús Vigorra, se han enfadado tanto y de tal manera que han dicho que Uclés es un “sectario”, “que falta a los compromisos”, “que se está haciendo un nombre”, incluso se le ha llamado “chico”. Así pues, el conflicto está servido, y es político, ideológico, polarizador y guerracivilista. Cómo había de serlo.