El inicio del internacionalismo femenino socialista. Primera parte
En el mismo momento de la fundación de la Segunda Internacional, en el Congreso celebrado en París en 1889, Clara Zetkin pronunció un discurso importante porque pidió que el Congreso se pronunciase sobre el trabajo femenino. Planteaba que la cuestión de la emancipación de la mujer era una cuestión económica, y que con la situación económica del presente el trabajo de la mujer era una necesidad. Pero, además, aprovechó para atacar a las feministas “burguesas” porque expresó que las trabajadoras que aspiraban a la igualdad social no esperaban nada para su emancipación del movimiento de las mujeres de la burguesía en su lucha por los derechos de las mujeres. La cuestión de la emancipación de la mujer no era un asunto aislado, existente por sí mismo, sino que se imbricaba en la cuestión social, es decir, en la transformación completa de la sociedad. El Congreso fundacional incluyó en su resolución sobre la legislación internacional del trabajo un punto en relación con la mujer de enorme importancia. El Congreso declaraba que era un deber de los trabajadores aceptar a las trabajadoras en sus filas, en igualdad de condiciones, y hacer valer el principio de que a igual trabajo, igual salario, para los trabajadores de ambos sexos, con independencia de su nacionalidad.
- Publicado en Tribuna Libre
- Escrito por Eduardo Montagut