Cataluña sufrió intensos bombardeos aéreos y navales de los sublevados y sus aliados alemanes e italianos en la guerra. Estos bombardeos se dirigieron contra objetivos militares, pero, especialmente, sobre los civiles como un medio más de la guerra moderna para desmoralizar al enemigo. El primer bombardeo se dio el 30 de octubre de 1936 protagonizado por el crucero “Canarias” sobre la bahía de Roses. La marina y la fuerza aérea franquistas se emplearon en toda esta zona, en los primeros tiempos de la contienda, para impedir y dañar las comunicaciones con Francia. Las localidades gerundenses de Llança, Colera y Portbou, muy cerca de la frontera con el país vecino, fueron también duramente castigadas.