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⮕ APÓYANOS

Emilio Alonso Sarmiento

Karl Popper. Heráclito. V

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Todo proceso del universo y, en particular, el propio fuego, se desarrolla de acuerdo con una ley definida que es su “medida”; es esta una ley inexorable e irresistible y, en esto, la idea de Heráclito se asemeja a nuestra moderna concepción de la ley natural, como así también a la concepción de las leyes históricas o evolutivas, de los historiadores modernos: pero discrepa de estas concepciones, en la medida que considera a la ley, un decreto de la razón, cuyo cumplimiento se haya compelido por el castigo, exactamente de la misma manera, que la ley impuesta por el Estado.

Karl Popper. Heráclito. IV

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Pero habiendo reducido todas las cosas a llamas, a procesos semejantes al de la combustión, Heráclito cree ver en esos procesos una ley, una medida, una razón, una sabiduría; y habiendo destruido el cosmos como edificio y, declarado que sólo era un montón de basura, lo rescata para introducirlo nuevamente, bajo la forma del orden predestinado de los sucesos, en el proceso universal.

Capitán Richard F. Burton. El Gran Safari. XVIII

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

La mayoría de biógrafos e historiadores coinciden en que no ha existido un etnólogo de renombre, como Burton, que incluso con más tiempo y recursos haya igualado su capacidad de penetración en el alma de las tribus indígenas, su habilidad para dar cuenta de los detalles, su curiosidad para tomar notas de todo cuanto le pareció significativo de la vida africana en las aldeas, con una exactitud sin parangón. No pasa por alto ni un solo dato de la estructura social, de las costumbres, los ritos y rituales, la esclavitud o su inexistencia y, por supuesto, las lenguas.

Talleyrand. El regreso. I

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Tras la caída de Robespierre, la Convención se hizo menos severa, más maleable en muchos aspectos, pero ya había pasado un año de Termidor y, su actitud ante los emigrados, no había cambiado sustancialmente. Talleyrand finalmente hizo redactar una petición anónima (redactada por él mismo en América) en el Moniteur Universel, diario afín al Gobierno, con la colaboración de un sacerdote amigo suyo y de Mme de Staël. La petición, aparecida el 3 de septiembre de 1795, explicaba que había abandonado Francia con un pasaporte, y la orden expresa de ir a Londres, para evitar una ruptura entre Inglaterra y Francia. En cuanto a la orden de arresto, no se podía tomar en serio. ¿Qué persona sensata se hubiera puesto en manos de Robespierre, pudiendo evitarlo? Era la muerte segura. Por lo demás, estaba dispuesto a exponer su causa ante un tribunal.

La ciencia y la evolución

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Escribía Javier Sampedro, que puede que Lord Kelvin fuera un gran físico, pero que hizo un ridículo espantoso, con sus predicciones del futuro. En 1889 escribió: “La radio no tiene futuro, las máquinas voladoras, más pesadas que el aire, son imposibles, y los rayos X demostrarán ser un fraude”.

Lászlo Almásy. Zarzura. VII

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

¿Pero qué había pasado? (ver artículo anterior) ¿Por qué no había acudido Sabir a recogerles el punto acordado? Pues, sencillamente, porque había confundido las rodadas, con otras dejadas en anteriores reconocimientos, por la misma zona.

Lászlo Almásy. Zarzura. VI

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Por fin reunidos los dos (Heller y Almásy) en la parte superior del Jilf Al Kabir, hicieron señales a Sabir de que podía regresar al campamento y, volver a mediodía para recogerlos, en el punto ya convenido el día anterior.

Capitán Richard F. Burton. El Gran Safari. XVII

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Los árabes le dijeron a Speke, acerca de los río y lagos que aún les quedaban por descubrir, cosas que no fueron de su gusto, cosas que él no deseaba saber. Y parece ser que tampoco se fiaba, de las traducciones que Burton le hacía del árabe. Se mostró inflexible, respecto de la información que deseaba obtener: “Quise hacerles confesar que todos aquellos ríos fluían en sentido contrario, al que, en primera instancia, me habían revelado y, lo conseguí”. Speke insiste sin aducir ninguna prueba, que un río en concreto, el Jub, “debe fluir desde el lago y no, hacia el lago, al contrario de lo que le decían los árabes”. Para aplacarle y tomarle el pelo de paso, los árabes dijeron que sí, que de acuerdo: si Speke insistía en que el río debía fluir en sentido contario al que ellos conocían de sobra, de acuerdo, que así fuese.

László Almásy. Zarzura. V

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Después de hablar con los guías de caravanas, como adelantamos en el anterior escrito, László Almásy contorneó el Jilf Al Kabir por el norte con uno de los coches y, penetró por la desembocadura del wadi Abd El Melik, primero de los valles avistados, siguiendo las huellas de una antigua senda de camellos. Desde su interior, el 5 de mayo, acompañado por uno de sus sudaneses, trepó a la meseta, superando los 200 metros de altitud de un talud rocoso. Una vez arriba, continuaron hacia el este y, 5 km antes de llegar al borde occidental del Jilf, divisaron un amplio valle a sus pies… ¡allí estaba el wadi Tahl! El tercero de los mencionados por Wilkinson. Sin tiempo para descender a él, Almásy apreció que debía tener casi 2 km de anchura y, que numerosas acacias se esparcían sobre su fondo, al menos en una extensión de 4 km de longitud. Antes de emprender el regreso al campamento, aún pudo contemplar, no sin cierta excitación, el vuelo de un pequeño pájaro, especie de estornino, al que los beduinos llamaban “zarzur” … ¿Se trataba de un presagio?

Karl Popper. Heráclito. IV

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Pero habiendo reducido todas las cosas a llamas, a procesos semejantes al de la combustión, Heráclito cree ver en esos procesos una ley, una medida, una razón, una sabiduría; y habiendo destruido el cosmos como edificio y, declarado que sólo era un montón de basura, lo rescata para introducirlo nuevamente, bajo la forma del orden predestinado de los sucesos, en el proceso universal.

Talleyrand en América. IV

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

También en Nueva York, Talleyrand encontró a un conocido: el exoratoriano Alexander Maurice Blanc de Lanautte, conde d’Hauterive, excolaborador del duque de Choiseul, al que la Revolución había arruinado. Con el tiempo, se convertiría en su mano derecha (y también en la de Napoleón) en su larga etapa de ministro de Asuntos Exteriores durante el Consulado y el Imperio.

László Almásy. Zarzura. IV

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Las reservas de gasolina, igual que las provisiones, iban disminuyendo y, el terrible calor estival parecía haberse adelantado. Pero, antes de dar la expedición por terminada, László Almásy necesitaba cerciorarse por sí mismo del descubrimiento.

Capitán Richard F. Burton. El Gran Safari. XVI

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

El 7 de noviembre de 1857, tras 134 día de viaje, Burton y Speke llegaron a Kazeh, un asentamiento centrado en torno a un buen pozo. Los cartógrafos extranjeros conocían mejor el enclave, con el nombre de Tabura, hecho que llevó a algunos de los críticos de Burton, a dar por hecho, que no sabía donde se encontraba. ¡Y que cambio se había producido respecto de las anteriores aldeas de los negros! Aquella era una población árabe y civilizada, cierto que de tratantes de esclavos, pero al fin y al cabo estaba limpia y, abundaban las casas de adobe bien construidas, los patios espaciosos, los gratos jardines con abundancia de flores y los huertos sembrados de verduras. La comida, además, resultó ser más que decente.

László Almásy. Zarzura. III

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

László Almásy estaba convencido de que “Zarzura”, la ciudad desaparecida, con tesoros o sin ellos, el oasis hechizado del desierto, donde gorjeaban los pájaros, existía y estaba allí, perdido en alguna parte, de la inmensa desolación de arena y piedra.

László Almásy. El Sahara. IV

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Al año siguiente, 1927, durante la primera exposición automovilística universal, celebrada en El Cairo, el conde húngaro, László Almásy, actuó en representación de la marca de coches Steyr, con varios vehículos experimentales. De ahí, a probar los riesgos de una excursión por el desierto, mediaba solamente un paso. Y según nos cuenta él, partió de las grandes pirámides en busca de la aventura, en una hermosa mañana de primavera, llevando consigo un guía beduino y una brújula. Fue un viaje de 350 km, nunca antes efectuado en automóvil, sin víveres y portando un bidón, con sólo 10 litros de agua.

Talleyrand en América. III

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Era evidente que los americanos amaban el dinero, pero su amor le parecía a Talleyrand en exceso primitivo. Al ver como una granjera colgaba su ajado sombrero de fieltro, de una porcelana de Sévres procedente del Trianon, comentó: “El lujo ha llegado aquí demasiado pronto. Cuando las necesidades elementales del hombre (entre las que indudablemente ponía el “buen gusto”) apenas se hallan satisfechas, el lujo sobra”. No entendía aquella nación, “con 32 religiones y un solo plato y, encima, malo”. Seguramente se refería a la carne con patatas, elemento básico y casi único de los hogares de Filadelfia. Lo americanos amaban el dinero para ganar más dinero; Talleyrand para gastarlo.

Karl Popper. Heráclito III

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Esta insistencia en el cambio y, especialmente, en la transformación de la vida social, constituye una importante característica, no sólo de la filosofía de Heráclito, sino también el historicismo en general. Sin embargo, si bien hemos de admitir esta parte de su doctrina, el todo padece una de las características, más perniciosas del historicismo, a saber, la atribución de una importancia excesiva al cambio, junto con la creencia complementaria, en una “ley del destino”, inexorable e inmutable.

Bohr. Luz y vida. III

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Como escribe Niels Bohr, la descripción causal en sentido clásico, solo puede realizarse en aquellos casos, en que la acción implicada es grande, comparada con el cuánto. Siendo, por consiguiente, posible, una subdivisión de los fenómenos. Si no se cumple esta condición, no cabe despreciar el efecto de los instrumentos de medida sobre el objeto a investigar, lo que ocasionará una exclusión mutua, de las diversas clases de información necesaria, para una descripción mecánica completa del tipo usual. Esta aparente imperfección. del análisis mecánico de los fenómenos atómicos procede, en definitiva, del desconocimiento inherente a cualquier medida de la reacción del objeto, sobre los instrumentos utilizados. La noción o “principio de complementariedad”, sirve para simbolizar la limitación fundamental, con la que se tropieza en física atómica, de la existencia objetiva, de fenómenos independientes de los medios de observación.

László Almásy. El Sahara. III

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Seguramente bastantes de los que lean estas líneas, habrán visto en su día la película “El paciente inglés” que, por cierto, no era inglés, sino húngaro, y en la que también sale mi admirada Kristin Scott Thomas.

Karl Popper. Heráclito. II

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Durante largo tiempo se dejó sentir la influencia del descubrimiento de Heráclito, sobre el desarrollo de la filosofía griega. Los sistemas filosóficos de Parménides, Demócrito, Platón y Aristóteles, pueden describirse todos adecuadamente, como otras tantas tentativas, de resolver los problemas planteados, por este universo en perpetua transformación, descubierto por Heráclito. Difícilmente puede sobreestimarse, la grandeza de este descubrimiento, que ha sido calificado de aterrado y, cuyo efecto se ha comparado, con el de un “terremoto en el cual…todo parece oscilar”. A Popper no le cabe duda alguna, de que Heráclito llegó a este descubrimiento, debido a terribles experiencias personales, padecidas como los resultados de los trastornos sociales y políticos, de la época que les tocó vivir. Heráclito, el primer filósofo que se ocupó, no ya “de la naturaleza”, sino incluso de problemas ético-políticos, vivió en un momento histórico de revolución social. Era la época en que las aristocracias tribales griegas, comenzaban a ceder, ante el nuevo empuje de la democracia.

Capitán Richard F. Burton. El Gran Safari. XV

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Pese a todas las inclemencias y, en condiciones que a otros hombres les habría hecho dar la vuelta, Richard F. Burton insistió en seguir avanzando. Durante el primer año existió un cierto grado de camaradería entre Burton y Speke, casi de todo punto incompatibles.

Mecánica cuántica. El mago cuántico. V

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Wolfgang Pauli creía que el único modo de superar, los problemas que acechaban a la física atómica, consistía en dejar de establecer suposiciones arbitrarias “ad hoc”, donde los datos de la experiencia, contradijesen la teoría existente. Su profunda comprensión de la relatividad, le llevó a defender apasionadamente a Einstein y, el modo en que había erigido su teoría, apelando a unos cuantos principios y presupuestos, que le servían de guía. En 1923, Pauli estaba desesperado porque no había modo, por más que lo intentara, de esbozar, evitando creencias injustificables, un relato coherente y lógico, del efecto Zeeman anómalo.

Talleyrand en América. II

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Podríamos muy bien decir, que en los dos años y medio que pasó en América, Talleyrand, sintiéndose completamente fuera de su mundo y, a falta de otras diversiones más civilizadas como el teatro, la música, y la buena mesa, aprovecho su tiempo para épater le bourgeois por todos los medios a su alcance. Fueron las únicas “vacaciones” auténticas que se tomó en toda su vida de adulto. Nunca más volvió a repetir la experiencia. Ni en Francia ni en la Europa que recorrió casi de punta a punta, tuvo ocasión de hacerlo.


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