“Sumar” (y II)
Algo que distingue al proyecto de Yolanda Díaz, “Sumar”, de Podemos, es que ella nunca ha parecido sentirse mal en el Gobierno. Ha podido mantener distancias en algunas cuestiones, pero nunca ha desafinado en exceso. Parece haber sido una voz amable, que sintonizaba sin problema, con la tarea encomendada. Y eso tiene mucho valor, estimo, en nuestro enrarecido ambiente político, donde el insulto y el despelleje, están a la orden del día. Añádanle – escribe Fernando Vallespín – algunos de los atributos de su personalidad (su perpetua sonrisa) o su búsqueda de acuerdos en el diálogo social y, se explica por qué es el político más valorado en las encuestas. Ni polariza en guerras “culturales”, eso que hoy está tan de moda, prefiere ir siempre a lo suyo.
- Publicado en Opinión