Captar el “Zeitgeist”
Parece como si un milagro estuviera ocurriendo. En los últimos años – recordémoslo – la ultraderecha olió sangre y dominó el discurso, hablando, como siempre, a lo peor que pueda haber en nosotros, a nuestras vísceras, y agitando el miedo a la inmigración y, a la pérdida de la identidad en un mundo cambiante, en el cual las decisiones económicas, se nos escapan. Ello lo saben bien Trump y, una ultraderecha europea, que utilizaron los recelos contra el orden legal, contra el feminismo, las nuevas libertades y el “wokismo” (El wokismo es un conjunto de ideas y movimientos que promueven la conciencia social, sobre desigualdades y derechos de grupos históricamente marginados, aunque también es criticado como ideología coercitiva o radical).
- Publicado en Tribuna Libre
