El átomo y los antiatomistas. XIX
“Es imposible que un cuerpo en su totalidad penetre completamente a otro; pero el alma lo penetra todo, pues ella es incorpórea… Si alguien sostiene que los átomos, u otras entidades indivisibles, crean el alma con su concierto, la implicación de que diferentes partes del alma, tendrán que unirse y alcanzar la armonía, refutará esa tesis, pues no hay penetración ni armonía, entre objetos impasibles, e incapaces de unirse en un solo cuerpo; pero el alma está solamente en armonía consigo misma… Todo aquello que para existir, implica una composición, se descompone naturalmente en los elementos de que está compuesto; pero la naturaleza del alma es la de ser, una y simple, la de existir toda entera en el hecho de vivir; por ello nunca perecerá. ¿Acaso puede perecer, como sostiene algunos, por división y fragmentación? Ya hemos mostrado que no es ni una masa ni una cantidad. ¿Será por alteración que podré ser destruida? La alteración, cuando es causa de destrucción, suprime la forma, pero deja la materia; y esto solamente les ocurre a los seres compuestos. Si no puede, pues, ser destruida de ninguna de estas maneras, es que es necesariamente indestructible… Si alguien sostiene que toda alma es corruptible, todo habría ya perecido hace tiempo”.
- Publicado en Tribuna Libre