Mecánica cuántica. El arrebato "erótico". IV
Con las vacaciones de Navidad aproximándose cada vez más. Erwin Schrödinger empezó a concentrar sus esfuerzos, en descubrir una ecuación de onda, sin preocuparse por la relatividad. Sabía que, en el caso de electrones que se desplazan a la velocidad de la luz, donde no es posible ignorar la relatividad, tal ecuación fracasaría, pero que bastaba para sus propósitos. Pronto, sin embargo, es su mente hubo algo más que física, porque él y Anny estaban atravesando otra época – más larga, en esta ocasión de lo habitual – de turbulencia marital. Schrödinger quiso escapar un par de semanas y, dándole una excusa a su esposa, abandonó Zúrich por el maravilloso invierno de Arosa, su residencia favorita de los Alpes, donde le esperaba una cita con una examante.
- Publicado en Tribuna Libre